El Hotel del Reloj Roto
Tres sospechosos en un hotel detenido a las 11:47. Diálogos ramificados con sistema de confianza, libreta de pistas y cuatro finales radicalmente distintos.
Doce juegos point-and-click puros, jugables al instante en tu navegador. Aventuras, arcades, carreras, rescate aéreo, díptico sumi-e y un 3D low-poly de tercera persona. Sin descargas. Sin cuentas. Sin anuncios.
Noviembre, 1923. Llega un telegrama: Adrian Vorne ha muerto. Tres sospechosos. Pistas que se cruzan. Cuatro finales que dependen de tus decisiones — y de quién creas ser tú mismo.
Examina cada cuadro, junta dos objetos sin sentido, escucha lo que no se dice.
Tres sospechosos en un hotel detenido a las 11:47. Diálogos ramificados con sistema de confianza, libreta de pistas y cuatro finales radicalmente distintos.
Despiertas en una casa que no recuerdas. Una llave, una nota, y algo que late detrás de la puerta del sótano.
Tinta, té, papel y silencio. Un díptico pintado en sumi-e: aventura lenta y arcade de pulso firme.
Una aventura lenta pintada en tinta china. Recorre el jardín, el río y la montaña, recoge bambú joven, agua del manantial y la tinta del maestro. Pinta tu primera obra.
Traza kanji clásicos con el ratón antes de que se seque la tinta. Sigue el orden de los trazos, mantén el pulso firme. 15 kanji en bucle, dificultad creciente.
Reflejos, combos y fuego cruzado. Sube récord en cada partida.
Pilota el último cazador frente a una flota que sale de una estrella moribunda. 3 naves, 7 niveles de arma, audio procedural y bosses con barras de HP.
Defiende tu posición frente a oleadas de soldados, oficiales, tanques y helicópteros. Cambia de arma, libera prisioneros, lanza granadas.
Pang futurista con esferas que se dividen al impactarlas. Doce cámaras de contención, siete power-ups energéticos y físicas con rebote.
Una llama sagrada arde en un cementerio. Las almas vienen a apagarla. Click rápido, combos imparables, power-ups y oleadas crecientes.
Pseudo-3D synthwave o coches diminutos sobre la mesa. Tu eliges la perspectiva.
Out Run con estética synthwave. Pista pseudo-3D con curvas, colinas y palmeras. Esquiva el tráfico, encadena checkpoints, suelta nitro.
Coches diminutos sobre la mesa de la cocina. Tres circuitos (cocina, jardín, estudio), rampas para saltar obstáculos y físicas con drift.
Entre las nubes, las copas de los árboles y las bengalas naranjas.
Pilota un helicóptero de rescate sobre un valle. Recoge supervivientes que esperan junto a sus bengalas, llévalos al hospital, reposta antes de quedarte seco.
Tercera persona, sombras suaves y volumetría real. WebGL puro, sin instalación.
Pradera 3D low-poly. Clic izquierdo dispara, clic derecho marca destino y tu personaje camina solo. Cubos como cobertura, oleadas crecientes de droides azulados y récord en tu navegador.
Conceptos en pruebas, escenarios en construcción.
Un farero desaparecido y un código tallado en la roca que solo brilla con la luna.
Una excavación silenciosa, un mapa incompleto, una tumba que se abre solo desde dentro.
Sigue las luces, recolecta esporas, no respondas si te llaman por tu nombre.
Una detective sin memoria. Una ciudad bajo lluvia ácida. Implantes que ocultan un nombre.
Un tren entre dos ciudades. Un cadáver sin testigos. Doce pasajeros — y todos mienten.
Lanzamientos recientes y movimientos del taller.
Un portal pequeño dedicado a las aventuras gráficas y los arcades neón — point-and-click puro: un ratón, dos botones, y muchas horas felices. Aquí no hay tutoriales de quince minutos, ni cinemáticas saltables, ni cuentas que crear. Abres, juegas, cierras. La vieja escuela.
Todos los juegos se cargan al instante en el navegador. Los arcades guardan tus récords en local — son tuyos. Las aventuras se completan en una sola sesión.